viernes, 16 de agosto de 2019

LIMITE



Remolinos de emociones, veneno necesario para vivir. Sangre convertida en ponzoña, que recorre todo mi cuerpo, hasta llevarme a la enajenación. No existen limites ni dosificación.

Manto que nubla mi mente, se adueña de mis sentidos, envuelve mis sueños transformándolos  en pesadillas.
Palpitar de mis muñecas, la llamada de la desesperación, venas que se iluminan para llamar mi atención. 

Momentos de vacilación... Las lágrimas comienzan a brotar, llanto mudo que impide mi respiración. 
Nido de abejas en mi pabellón auditivo, hacen voltear mi masa gris. Mi sistema nervioso se convierte en un terremoto que altera todo mi existir.

Difícil controlar la situación, todo son dudas, sumida en el abismo de mi depresión.
Sin embargo un resquicio de cordura asoma con decisión, volverme un alma inerte sería la solución.  No más llanto ni dolor, por ahora esa cápsula medicamentosa será mi salvación.



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