lunes, 12 de agosto de 2019

FUEGO


Envuelta en llamas, como los pecadores que se consumen en el infierno.
Mi cuerpo se agrieta, se va convirtiendo en piedra volcánica, mientras supura la lava de mi deshonra. Una imagen evocadora para aquellos que prendieron la mecha de mi desgracia.

Es cierto que acabaré hecha cenizas, que mi piel, mis órganos y mis huesos serán simple polvo y os regocijareis pensando que habéis acabado conmigo.
Lamentablemente para vosotros no será así, porque yo soy fuego, es mi elemento. Yo soy el infierno convertido en mujer y resurgiré de mis cenizas.

Da igual las veces que me consuma, el polvo se convertirá en cuerpo de nuevo, más fuerte, más sabio y más bello. Y observareis mi grandeza, y volveréis a prender la mecha, hasta que seáis vosotros los que acabéis entre las llamas de mi ira

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